BORRASCA GLORIA, ¿UN TEMPORAL EN CANARIAS O UN EJEMPLO DE SENSACIONALISMO MEDIÁTICO DE LA PRENSA?

Las negligencias informativas obstaculizan la comprensión de las informaciones oficiales basadas en el conocimiento científico, y, en consecuencia, impide la adecuada percepción del peligro real por parte de los lectores.

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Los medios de comunicación necesitan generar la mayor cantidad de información posible sobre un tema, ya que, evidentemente, ganan dinero con ello. Empujados por un loable interés económico, los titulares y las noticias, de buena parte de la prensa, en no pocas ocasiones, se vuelvan menos fieles a la realidad, que constatamos con la lectura de algunas publicaciones en la prensa canaria que se definen, por sí solas como verdaderas “negligencias informativas”.

Estas “negligencias informativas” obstaculizan la comprensión de las informaciones oficiales basadas en el conocimiento científico, y, en consecuencia, impide la adecuada percepción del peligro real por parte de los lectores.

En la actualidad, esto continúa siendo un problema, a pesar de que muchos diarios acuden a profesionales y expertos del ámbito meteorológico, para elaborar sus informaciones sobre el tiempo. Incluso así, se siguen cometiendo errores conceptuales, ya que se manipula esa información original e incluso se cometen incoherencias de todo tipo, tanto explicando “tecnicismos” como también notables incongruencias entre el titular y el cuerpo de la noticia. El ejemplo más reciente de ello en el ámbito de Canarias puede ser este:

 

Nada más ojearlo, y sin saber absolutamente nada de meteorología, se puede apreciar el primer contrasentido, existente entre el titular y el subtítulo. El primero afirma, sin ningún tipo de dudas, la llegada del primer temporal del año, para luego atenuarlo con un “no se descarta la llegada de lluvias para la próxima semana”, en el subtítulo. Es decir, en primer lugar, se demuestra una habilidad adivinatoria a un nivel que ya quisieran tener los mejores predictores meteorológicos, y a reglón seguido se pasa a hablar en los verdaderos términos de predicción: la probabilidad.

Si pasamos una revisión técnica al titular, en esas dieciséis palabras podemos detectar varios errores, que a continuación, desglosamos:

– Este titular no habla en términos de probabilidad, puesto que la probabilidad no “vende tanto”. Aun así, hay que entender que es en lo que se basan las predicciones del tiempo atmosférico, nunca se puede establecer una probabilidad de ocurrencia de un fenómeno del 100% de manera anticipada, ya que todavía no se ha desarrollado la tecnología necesaria para monitorizar, no solo lo que ocurre cada segundo en cada metro cuadrado de nuestra atmósfera, sino también en los océanos.

– Existe un sobreuso del término “temporal” tanto en los medios como en la calle. En teoría, este término meteorológico solo hace referencia a una perturbación atmosférica que ya ha ocurrido, es decir, solo se debe de usar a posteriori y como consecuencia del fenómeno adverso acaecido. Además, el término temporal es empleado de forma errónea, para hacer referencia a que se prevén precipitaciones intensas y de forma continuada. En realidad, solo debería de hacer referencia a unos vientos mucho más intensos y persistentes de lo habitual, tal y como indica el “Vocabulario de términos meteorológicos y ciencias afines” de Alfonso Ascaso Liria y Manuel Casals Marcén (INM, 1986). De este trabajo, podemos sacar la conclusión de que el viento generalizado y persistente es el fundamento y base de un temporal, al igual que el mal estado del mar que provoca. Si éste transporta o realza a otro meteoro, como las precipitaciones, es algo importante, aunque secundario.

– La expresión “temporal con chorro polar incluido” es otro error de conceptos y una incoherencia, debido a que el chorro polar es parte del proceso de creación de muchas borrascas en latitudes templadas y polares, dicho lo cual, no tiene sentido nombrarlo como un complemento o un factor que empeore a un temporal o una borrasca. Se trata de un flujo a altas velocidades a gran altitud, que recorre a forma de cinturón ambos hemisferios. En ocasiones, este no circula de forma “recta” sino que se ondula y estrangula, formando borrascas, DANA o vaguadas, y acercando las masas de aire polar a latitudes más bajas como la de Canarias.

Lo más adecuado, es llamar a las estructuras atmosféricas por su nombre. Si es una borrasca llamarlas como tal, y si esta, tras su paso por un amplio territorio registra una determinada intensidad de viento (vientos de o superiores a los 90km/h o fuerza 10 en la escala de Beaufort), referirnos a que la borrasca dejó un temporal con rachas de una determinada velocidad y, si estuvo acompañada de abundantes precipitaciones o no, de forma complementaria.

Algunas agencias estatales europeas de meteorología, desde diciembre de 2017, han decidido ponerles nombres a las borrascas profundas, susceptibles de producir un gran impacto en personas y en bienes materiales, en países como España. Bautizar las perturbaciones con un determinado nombre, persigue el objetivo de que la población preste la adecuada atención a las predicciones y a las recomendaciones de seguridad, identificando claramente la amenaza y beneficiando una adecuada percepción del riesgo para la población: http://www.aemet.es/es/noticias/2017/12/Nombre_borrascas_profundas

Esto nos acerca a otra conclusión: son las estructuras atmosféricas, como las borrascas o una DANA, las que generan o no los temporales tras su paso. Además de estas estructuras, también tienen esta capacidad flujos intensos y persistentes en capas bajas, o efectos orográficos locales, en interacción con determinados flujos como el alisio en Canarias, que, en determinados días de verano, por ejemplo, puede sobrepasar los 90km/h en bastantes zonas, bajo condiciones de estabilidad atmosférica.

Entonces, ¿por qué en vez de nombrar a las perturbaciones como BORRASCA o DANA, se usan términos como “temporal”? o ¿por qué está tan de moda recurrir a expresiones como “temporal explosivo” o confundir términos como “ciclogénesis”, cuando esta simplemente hace alusión a un proceso que sufren todas y cada una de las borrascas, independientemente de su potencial destructivo? Ciertamente, porque lucen mejor en un titular. La mala praxis para llamar la atención del lector, a cambio de distorsionar la percepción real sobre un potencial peligro

Por último, echando un vistazo a los principales modelos de predicción elaborados el día 16 de enero, jornada en la que se publicó el artículo al que nos referíamos, no había grandes posibilidades de que terminara llegando a Canarias una perturbación atmosférica con tal potencial de vientos, sino más bien, atendiendo a dichos modelos de predicción, llegaría la perturbación a nuestras islas mucho más debilitada, con probabilidad de dejar precipitaciones relevantes que fuertes vientos. Habiendo trascurrido algunos días y acercándonos a la fecha señalada por el titular de la noticia (mitad de esta semana 20-26 de enero), la última actualización de los mismos modelos indica que cada vez es menos probable que ese “temporal” o borrasca Gloria afecte como tal y de manera directa a nuestro archipiélago. Como para que todo acabe en unas lluvias en las vertientes del norte de las islas y poco más. Extrapólelo a su empleo, en el que anuncia que va a ocurrir algo y que al final no termina llegando. Tendría, lógicamente, que responsabilizarse de lo que provoca ese aviso erróneo.

¿Libertad de prensa? Sí, pero ¿a costa de qué y de quiénes?, ¿qué clase de medios informativos estamos fomentando y alimentando? Si no se consumiera tanto este tipo de informaciones sin filtro, sin supervisión profesional y con una cuestionable ética, estas mismas informaciones no existirían o, al menos no serían mayoritarias en el contexto actual.

Los medios de comunicación no parecen ser, por lo tanto, la fuente más fiable para entender lo que ocurre en el ámbito científico, ni es la manera más fidedigna de entender la predicción meteorológica y los riesgos que suponen algunos fenómenos meteorológicos adversos, derivados de ciertas estructuras atmosféricas tan comunes como las borrascas.

Es por ello, que lo más recomendable sea acudir a consultar la fuente oficial de información o dirigirse a profesionales en la materia de contrastada experiencia, cosa que resulta ser más sencilla de lo que parece, en esta “era de Internet” y las redes sociales, a pesar de la cantidad ingente de “información” que circula por la red hoy en día.

El enlace a la noticia es:

https://diariodeavisos.elespanol.com/2020/01/primer-gran-temporal-de-2020-con-chorro-polar-incluido-las-temperaturas-caeran-en-picado-en-canarias/

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